Tal vez uno conozca mucho de historia sin datos precisos, pero relatar hechos reales exige exactitud.
100 Años de Golf
Asunción Golf Club · Reseña
Introducción
La trama de esta humilde entrega se circunscribe en cinco ejes a saber; el origen del campo de golf, antecedentes y evolución del Asunción Golf Club y sus pormenores, bosquejo de las Ruinas del Humaitá, la réplica de la Ruina de Humaitá y el Decreto Presidencial que concede la Personería Jurídica al Club.
Se brinda lectura bélica que exige historiar -entraña al Club- englobando incluso el heroísmo nacional en el conflicto armado que tocó vivir. Se cuenta muchas historias sobre el Club, tratando de ordenar su comienzo en el tiempo, ofreciendo fechas tentativas; además de su relación directa e indirecta con el Jardín Botánico y Zoológico de Asunción, como su trazo organizativo para lograr el reconocimiento social como persona jurídica y sus optimistas iniciadores. Igualmente, se pudo individualizar a algunos protagonistas para cristalizar esta disciplina deportiva; desarrollo, los primeros pasos, etapa intermedia, situación actual del campo de golf y su instalación edilicia. Asimismo, se dedica un relato breve sobre la flora y la fauna que incardinan a lo largo y ancho del Asunción Golf Club, alegrando la vista de los visitantes.
Va de suyo que la premura del tiempo conspira para la entrega más elegante de este material, por cuya razón adolece de algunos datos y fechas específicas, consiguientemente no está cerrada su narrativa, augurando que en la marcha del devenir nuevas generaciones testifiquen, recogiendo precisiones sobre esas debilidades y abracen la realidad ocurrida. Se invita cordialmente, amén.
El autor
Capítulo I
Origen
El predio del Jardín Botánico y Zoológico de Asunción, sede del Asunción Golf Club, fue propiedad de la familia Viana, posteriormente heredó una parte Juana Pabla Carrillo esposa de Don Carlos Antonio López, luego adquirió Don Carlos otra parte colindante del terreno en remate público del estado. En el año 1.896 el estado paraguayo incorporó el inmueble ante la inexistencia de propietarios y en el año 1963 el gobierno transfirió la propiedad a la Municipalidad de Asunción. El Jardín Botánico y Zoológico de Asunción fue fundado en el año 1914, por el Dr. Karl Fiebrig o Carlos Fiebrig. Anteriormente, año 1858, el Dr. Moisés Bertoni funda y dirige la Escuela Nacional de Agricultura que después se convirtió -en el mismo lugar- en el Jardín Botánico y Zoológico de Asunción.
Existe una convicción generalizada que el deporte golf se originó en Escocia, parte de Gran Bretaña, en el siglo XV aproximadamente, por ello, los británicos fueron entusiastas golfistas. Sin hesitación, decimos que el club pionero del golf nacional nace en el Asunción Golf Club situado a espalda del hoy Jardín Botánico y Zoológico, pero en su predio. Muy posible fue la activa participación e influencia de los ingleses; instalados en el país para ampliar la red del ferrocarril central del Paraguay, diseñando el campo de golf en una pradera. Se dice por ahí, éstos llegaron al Paraguay con algunos equipos de golf con la firme intención de practicar este deporte en sus horas libres, incluso sin cancha de golf todavía.
A finales del siglo XIX e inicios del XX, técnicos ingleses llegaron al Paraguay para trabajar en la expansión ferroviaria, vinculados a la empresa Paraguay Central Railway Company. La segunda generación de Británicos arribados al Paraguay.
El golf paraguayo tiene raigambre legal en el año 1926, específicamente el 16 de setiembre, a tan solo seis años de la ciclópea victoria de las fuerzas paraguayas en el batalla de Boquerón, que dio inicio a la Guerra del Chaco -1932/1935- entre los estados paraguayos y bolivianos, cruento enfrentamiento bélico que empezó el día 9 y culminó el 29 de setiembre de 1932, tras veinte días de combates aguerridos y con significativas bajas para los contendores.
El ferrocarril tiene la “estación botánico” como parada de tren, zona aledaña -hoy día- a la sede del Asunción Golf Club hecho que contribuyó para elegir el lugar de preparación del campo de golf. Los británicos escogieron el predio golfístico ubicado contiguamente con el Jardín Botánico y Zoológico de Asunción, parte costado noreste del Botánico, resultando práctico y cómodo -ida y vuelta- para los ferroviarios por la cercanía de la Estación Botánico. Al decir del libro que se tiene como bibliografía, el lugar que se escogió para el campo de golf era la única pradera del Jardín Botánico y Zoológico de Asunción, el resto era bosque espeso. Los ingleses no eligieron al azar para preparar el terreno para el entretenimiento golfístico, dado que el prado del Botánico tenía poca vegetación frondosa, con pastos y arroyos cruzando la parcela, siendo ideal para la práctica del golf.
Lustros y décadas se unieron, en el tiempo, para la amnesia y extravíos de los nombres de estos precursores del golf nacional. Se ignora cuantos técnicos ingleses estuvieron involucrados para preparar la cancha de golf. Tras algunas investigaciones y comentarios, pudimos llegar a una persona que conoce a los hijos de un inglés que no regresó a su patria, formando familia en Paraguay. Su apellido fue Sparling, todo indica que su nombre fue Charles aunque algunos lo llamaron Carlos Sparling que tuvo tres hijos, tras unirse en matrimonio con una paraguaya. Algunos de sus descendientes viven actualmente en Mariano R. Alonso, Paraguay, afirmando alguien que fue protagonista para la preparación del campo de golf. Asimismo, pudimos investigar a un inglés de apellido Willian Steward. El Dr. Steward fue médico del Mcal. López en la guerra grande y estuvo en el hospital de sangre de la Iglesia San Carlos de Borromeo, aunque algunos expresan que dicha Iglesia no fue hospital para los guerreros. La réplica de ruina de la citada Iglesia se encuentra en el campo de golf del Asunción Golf Club, constituyendo símbolo y emblema hoy día.
Prosiguiendo con la gestación del Asunción Golf Club, se supone que en la primera década y quinquenio del siglo XX -entre los años 1913 y 1916- ya existía un campo informal -provisional- de golf en el Jardín Botánico y Zoológico de Asunción, frecuentado por mayoría de europeos, extranjeros y más específicamente británicos. Se dice que los técnicos ferroviarios -ingleses- fueron ayudados por trabajadores paraguayos del ferrocarril, en sus horas libres, para preparar el incipiente campo de golf ideado por los foráneos. Estos trabajadores nacionales eran remunerados por su colaboración para preparar la cancha de golf y que posiblemente contaba con tan solo cinco (5) hoyos.
En las adyacencias del rudimentario campo del golf, en el predio del Jardín Botánico y Zoológico, la cúpula capitalina y extranjeros también practicaba otros deportes como equitación (1) y futbol, además de reuniones sociales -una especie de picnic- por el paisajismo que impronta la zona, destellando como un lugar de esparcimiento y socialización de culturas diferentes que fueron promovidas por el Sr. Carlos o Karl Fiebrig quién fue el primer Director del Jardín Botánico y, apoyando, su esposa Anna Gertz, Alemanes.
(1) Hasta no hace mucho tiempo existía el club hípico en el Jardín Botánico y Zoológico y los jugadores que debían ingresar al Club a jugar golf, tenían que pasar frente al club hípico, conforme se especificará más adelante.
Capítulo II
Antecedentes y evolución del Club
Se explicó arriba que el Jardín Botánico y Zoológico nace en el año 1914, sin embargo -con verosimilitud se sostiene- que el predio actual del Asunción Golf Club ya funcionó cercano a esa fecha, practicando los británicos en el campo de golf. Aceptando la premisa de que los ingleses son los forjadores del golf nacional y desempolvando el método deductivo, los técnicos e ingenieros ingleses culminaron el tramo ferroviario de la ciudad de Asunción a Encarnación en el año 1911 y la estación de Aña Cua dos años después, ubicada en la proximidad de la ciudad de Encarnación, hecho que alía a los Británicos como los precursores del golf en el hoy Asunción Golf Club, por lo que podría confirmarse la deducción de que el campo de golf existió desde 1913 o poco después de la fundación del Jardín Botánico y Zoológico de Asunción. Por otro lado, aseverando la práctica del golf -en aquél tiempo- ocurrieron bajas de ingleses por la inminente primera guerra mundial, en razón de que varios viajaron de vuelta para alistarse al Ejercito Inglés en defensa de su patria, sin embargo algunos de esos extranjeros se afincaron definitivamente en Paraguay. Reiterando la teoría anterior, es probable que la cancha de golf, con pocos hoyos, ocurriera entre los años 1913 y 1916.
La iniciativa de legalizar al Club provino de un grupo destacado, conformado por políticos locales, representantes de gobiernos extranjeros y personas locales importantes para principiar el futuro campo de golf.
Se transcribe los comentarios del diario Patria de aquel entonces según reza: “…A comienzos del Siglo XX, cuando el Paraguay buscaba consolidar su identidad moderna, un grupo de visionarios introdujo formalmente en la ciudad de Asunción un deporte que cambiaría para siempre la vida social de la élite capitalina: El Golf.
En el año 1922: idea que nace en la Legación Americana, organizar el golf.
La historia se remonta a 1922. Según crónicas de la época, aficionados al golf -inspirados por su auge en otros países- se reunieron en la Legación de los Estados Unidos en Asunción con una idea clara: fundar un club de golf en el país.
El diario Patria anunciaba con entusiasmo así:
“Un club de golf en Asunción… los aficionados a este deporte tan en boga en otras latitudes… concurrieron al local de la Legación Norteamericana con el propósito de cambiar ideas sobre la fundación…
Se conformó una comisión organizadora integrada por figuras destacadas, tanto locales como extranjeras, lo que demuestra el carácter cosmopolita del proyecto desde su inicio.
El lugar elegido para la futura cancha fue nada menos que el Jardín Botánico, uno de los espacios naturales más importantes de la ciudad. Participaron de dicha reunión: Sr. Harris Canfield Ewel (Cónsul de los Estados Unidos), Dr. Carlos Fiebrig (Director del Jardín Botánico), Dr. Vicente Rivarola (Jefe de Policía), Dr. Manuel Peña (Diputado Nacional), Sr. Enrique Brugada (Asesor Técnico).
Asimismo, estuvieron presentes: Sr. Samuel Dickson (Encargado de Negocios de los Estados Unidos), Sr. Miguel Ángel Caprano Blasco (Cónsul de Bolivia), Sr. Julio Irrazábal (Cónsul de Dinamarca), Sr. Frank Davis, Dr. Justo Prieto (Miembro de la Junta Municipal), Sr. Walter Haywood (Ingeniero), Sr. Francisco Fernández, Sr. George Connon, Sr. Terci Hill, Sr. José Thompson, Sr. Federico Armond y Sr. Edmond Havas.
En dicha ocasión se resolvió conformar una comisión encargada de llevar adelante los trabajos preparatorios para la fundación del club.
Designación de socios fundadores. *(no son socios fundadores sino organizadores)
Conforme a las mismas fuentes, fueron designados como socios fundadores del Asunción Golf Club:
- Dr. Alejandro Arce (Ministro de Relaciones Exteriores)
- Dr. Rogelio Ibarra (Ministro del Interior)
- Dr. Laurentino Olascoaga (Ministro de la República Argentina)
- Dr. Lisandro Ramírez (Brigadier)
- Dr. Venancio B. Galeano (Diputado)
- Sr. González Lont (Cónsul de Chile)
- Sr. Agustín Carrón (Cónsul del Uruguay)
- Sr. Ernesto Egusquiza (Subsecretario de Relaciones Exteriores)
- Sr. Pedro P. L. Barbosa
- Sr. George White
- Sr. George T. Brown
- Sr. Theodore Butler
- Sr. Roberto Vorfeld
La integración de este grupo evidencia el respaldo institucional y el carácter internacional del proyecto desde su origen”.
3.1. Cancha anterior. Entrelazando conjeturas y hechos reales, el Asunción Golf Club contaba con tan solo cinco hoyos allá por la década de 1960, luego se añadió otro hoyo. El hoyo uno (1) partía del green del nueve (9) actual y el green estaba en el fairway del hoyo diez de ahora. El hoyo dos (2) de aquél tiempo es el actual hoyo quince (15) y el tres (3) era el dieciséis (16) de hoy. El hoyo cuatro (4) tenía como salida la cercanía del tee de damas del ahora hoyo diez 10 y su green es el actual hoyo uno (1). Posteriormente en el año 1973, aproximadamente, hubo cambio de recorrido para jugar y totalizó trece (13) hoyos. Y en el año 1975 se completó diez y ocho (18) hoyos, con el diseño que se tiene hoy día, obra culminada por el arquitecto Emilio Serra, argentino, padre de un golfista profesional conocido. Quiere decir, en el año 2025 los socios del Asunción Golf cumplieron bodas de oro con los fairway del Club.
3.2. Entrada inicial. Como hecho conexo, se recuerda que la única entrada al Asunción Golf Club para los jugadores, no así para los caddies y trabajadores del Club, era la entrada principal al Jardín Botánico y Zoológico de Asunción, es decir por las calles Primer Presidente y el tramo donde culmina el Gral. Artigas, debiéndose pagar una tarifa o taza para ingresar al Botánico y llegar al Club con un trayecto de tierra y bordear el club hípico que hoy ya no existe ahí. El ingreso se daba en el vértice de los tees de salidas de los hoyos 11 y 15, justo en la curva de la entrada de hoy. A modo de anécdota, el tropiezo para entrar y salir no derivaba en el pago del canon a la Municipalidad, sino por el cierre para salir después de la reunión en el hoyo 19. O mejor, los jugadores del Asunción Golf Club se reencontraban después de la ronda de juego, quedándose en el Club para compartir tragos o juegos de cartas; pero luego la administración de la Municipalidad cerraba, en cierta hora, el acceso al Jardín Botánico dificultando el regreso de los golfistas a sus hogares.
3.3. Actualidad. La actual infraestructura edilicia se culminó para el campeonato Sudamericano del año 1979 celebrado por primera vez en el Asunción Golf Club y Paraguay; terminándose la construcción del vestuario de damas y caballeros e igualmente el salón social como el restaurant del Club, para recibir a los jugadores sudamericanos, así como se encuentra hoy día. Varios entrevistados están contestes que el pórtico de acceso al Asunción Golf Club, por la Ruta Transchaco o Ruta Py 09, data después del golpe de estado acontecido en el año 1989. Un antiguo caddie narró que el portón actual se habilitó en el año 1991, ladeando la escuelita de golf y el green del hoyo 11.
3.4. Res derelictae. Epilogando este capítulo con miscelánea, sería factible concebir que el estado se extralimitó en la concesión del terreno total, primero al Jardín Botánico y Zoológico de Asunción y luego a la Municipalidad de Asunción en el año 1963, puesto que el predio del Asunción Golf Club fue una res derelictae; ese terreno ocupado tuvo propietario pero fue abandonado y tampoco nadie heredó. La autoridad de ese tiempo nunca se preocupó ni le importó esa cancha de golf, al contrario le agradaba esa práctica al propio Dr. Fiebrig, primer jefe del Jardín Botánico y Zoológico, que es más… él jugaba. El poder gobernante, de ese entonces, debió reconocer que el campo de golf tenía ocupantes, que se invirtió tiempo y dinero para alistar y mantener la cancha de golf. Esa parcela de 46 hectáreas desde antaño tuvo ocupantes, siempre fue utilizada, cumplía un rol deportivo y compromiso social para los ciudadanos, extranjeros y paisanos. La justicia prístina clama el derecho legítimo del Asunción Golf Club, debiendo otorgarle el gobierno nacional ese derecho adquirido.
3.5. Flora y fauna. Algunos árboles nativos, tales como el yvyra pyta (árbol rojo) y tajy (lapacho) sobrepasan los cien años, al igual que el campo de golf, caso contrario orillan el siglo de existencias. Estos árboles brotaron en la Escuelita de Golf del Club y en el hoyo 12, lo mismo en el hoyo 15 ambos márgenes, sin descartar los de los hoyos 2 y 3; como también los frondosos de la tierra del hoyo 14 y la fruta gelatinosa del tronco vivo “yvapovo” -en guaraní- del 18. A propósito del hoyo 15, ahí creció una planta arbórea denominada en guaraní yva hái (fruta ácida) que tiene más de 60 años y representa un obstáculo natural y calvario para los golfistas, por sus nutridas e impenetrables ramas y hojas. También afloran los tatare y timbo exuberantes. Es muy posible que otras vegetaciones silvestres o nativas, enclaustrado en el epicentro golfístico, se escapen de este relato. Culminado con la especie encarada, en casi dos lustros últimos el Club se embarcó en la similar tarea de forestar -no es reforestar pues es pradera- con árboles nativos en varias zonas del campo de golf, con propósito de colaborar con el medio ambiente y por razones del juego golfístico.
Las numerosas aves y pájaros que habitan y visitan -disfrutando de arroyos, lagunas y frutos- el Asunción Golf Club. El suscribiente solo conoce con el nombre autóctono, como son los karaü, karakara, alonsito, ypekü, kuarahy memby, loritos y loros, el temible tero con cría, vyra´u, tórtolas, mbigüa, cardenal, golondrinas en vuelo, canarios, jeruti, pitogüe, havia, masakaraguai, gorrión, mainumby, entre otras aves y, sin olvidarnos, de los majestuosos e inigualables gua´a hovy - gua´a pyta que posan por las ramas de los árboles comiendo sus frutos. Estos pájaros convidan a los ornitólogos para su estudio y dimensionar su impacto crucial en el ecosistema.
Entretanto, a veces incursionan en el campo de golf los jakares (caimán) que se meten en las lagunas, alimentándose de los peces. Y finalmente, detrás del hoyo cuatro (4) se visualizan los monos en los árboles del Jardín Botánico y Zoológico de Asunción, igualmente aparecen los teju guazu (lagarto) y los animales nocturnos como el aguarai (zorrito).
Terminando esta novela paisajista, tanto la flora como la fauna conviven en una simbiosis armoniosa y natural, concitando un ambiente ideal y recreativo para la práctica del golf en el Club. Es de ver para apreciar y deleitarse de los amaneceres y los atardeceres en el horizonte; que estando en lugar estratégico dentro del campo se pueden ver mejor.
Capítulo III
Ruina de Humaitá
Deviene imperativo adentrarnos en el corazón de la localidad de Humaitá, fortaleza histórica de contención paraguaya contra los aliados de la guerra grande, que culmina en 1870. Este sureño poblado del Dpto. de Ñeembucú, fue fundado por Pedro Melo de Portugal en el año 1779. Según el lugareño encargado del museo, su nombre radica del guaraní “yma ita” cuya acepción es “antigua piedra”. Luego fue alterándose el vocablo por el transcurso del tiempo; dada la dificultosa pronunciación para los extranjeros, por ser sonido áspero y bronco, anteponiéndose la silaba “hu” en sustitución de la vocal guaraní “y”. La iglesia San Carlos de Borromeo -hoy Ruina de Humaitá- se inaugura el 01 de enero de 1861 en la época e iniciativa de Don Carlos Antonio López Insfrán padre del Mcal. Francisco Solano López.
La ruina genuina de Humaitá se encuentra en la zona sur del Paraguay, en el Departamento de Ñeembucú que era el templo citado, hoy réplica en el Asunción Golf Club. Quizás no sea esta la ocasión, pero el emblemático símbolo convertido en la árgana de la impía e infausta guerra; sobrevino una conjura antes de acontecer la Ruina de Humaitá, un tratado secreto de los aliados para destruir Humaitá, debiendo “demolerse” por ser un Bastión y Fortaleza de los paraguayos. Humaitá nunca sucumbió ni fue tomada por las armas y en combate, sino abandonada por las fuerzas paraguayas. La Ruina del Humaitá aconteció durante la guerra de la triple alianza -1865/1870- empezando los combates, en esa zona, en 1.866 y culmina en el año 1.868 las batallas. En un recodo del Rio Paraguay, casi en el umbral de Humaitá, bombardean los acorazados y barcos de guerras de los aliados, tronando sus cañones desde una distancia de 6 Km., aproximadamente, cubriéndose en uno de los recodos del rio, ya que los obuses tenían mayores alcances que los proyectiles de cañones paraguayos. Los aliados ya tenían estrías o ranuras los tubos de sus cañones, para tener mayor vuelo, distancia y estabilidad los proyectiles. Los atacantes aliados eran como 12.000 hombres combatientes -argentinos, brasileños y uruguayos- comandado por el general brasileño Manuel L. Osorio frente a 3.000 soldados paraguayos -apoyado por 300 mujeres patriotas- comandados por el Cnel. Paulino Alén, quien fue herido y evacuado por el Mcal. Francisco S. López. El Cnel. Alén fue sustituido por el Cnel. Francisco Martínez. En el tercer escalafón de mando estaba el aguerrido jefe guaraní, Cnel. Pedro Hermosa.
En el año 1.868, en julio, el Gral. Brasileño Manuel Osorio con sus soldados arremeten y son apoyados por 10 acorazados con cañones de largo alcance, atacando en San Solano, aledaña a Humaitá, esperándole ahí el Cnel. Pedro Hermosa con 2.000 hombres, sangrienta batalla, aunque los corajudos paraguayos estaban casi rodeados, empero una y otra vez repelían a los intrusos. El Cnel. Hermosa personalmente cargada explosivos en los pocos cañones que defendía el cuadrilátero, dejando un tendal de muertes y heridos de la marina atacante en las aguas y riberas del rio Paraguay, también de infantes y caballería en las cercanías del cauce; en ese sangriento y desigual bombardeo sufrido por el Humaitá escapándose el Cnel. Hermosa con el resto de sus tropas por orden del Mariscal Francisco Solano López. Se reitera la fortaleza del Humaitá nunca fue tomada a la fuerza combativa de los aliados, al contrario, los guerreros guaraníes se retiraron del bastión por orden del Mcal. López. Así emanó a luz la Ruina de Humaitá. Es tentador prolongar más sobre este titánico episodio bélico, empero el carácter del escrito estriba en intentar una apretada síntesis y pergeñar umbilicalmente los sucesos.
Capítulo IV
Réplica de la Ruina de Humaitá
Regresando a la médula de esta memoria, piénsese ¿Primero fue la cancha de golf o la réplica de la Ruina de Humaitá? Numerosos afirman que la réplica de la ruina vio nacer a la cancha de golf. Al decir de algunos, los ideólogos del Asunción Golf Club tuvieron la majestuosa inspiración de construir el campo golfístico en el núcleo de la Réplica de las Ruinas de Humaitá. Varios piensan que primero fue la réplica de la Ruina, por cuya consecuencia el campo de golf se diseñó alrededor de la réplica. Otra pregunta, ¿Cuál fue la intención de los precursores del campo de golf al rodear la Réplica? Otra, ¿Se construyó la réplica para atractivo turístico del Jardín Botánico en su patio trasero? En fin, ¿Quién o quiénes edificaron la réplica de la Ruina del Humaitá?
A modo de colofón sobre esta penúltima disyuntiva, sin vacilar se concluye que la réplica de la Ruina de Humaitá no fue un atractivo o una edificación para esparcimiento social del Jardín Botánico y Zoológico de Asunción, sino fue un monumento o una edificación memorial en el Asunción Golf Club, en aras de simbolizar el sacrificio, abnegación y valor de la estirpe guaraní, recordando a propios y extraños (extranjeros) en el campo de golf, que fuimos derrotados los paraguayos pero nunca aniquilado, para que generaciones por venir puedan seguir sosteniendo la bandera de la bravura, sin sucumbir en la rendición y, así, blandir la tricolor.
Prosiguiendo, la réplica de la Ruina del Humaitá edificada en el AGC es idéntica a la Ruina de Humaitá otrora templo de San Carlos de Borromeo.
Otro dilema, se insinuó que la Réplica de Humaitá fue edificada por un alemán, quien vivía o residía en Paraguay, pudiéndose ser esta leyenda como poco creíble. Partiendo de esta suposición creíble o no, este teutón, según dicen, fue expulsado o desterrado de Paraguay por ser informante de los bolivianos, es decir, por ser un espía o revelador de informaciones sobre las acciones del Gobierno Paraguayo que se preparaba, aunque incipientemente, para afrontar la guerra del Chaco -1932/1935- ante las invasiones constantes y progresivas de las tierras guaraníes por parte de los del Altiplano. Emerge la pregunta ¿qué motivación tendría este alemán, per se, para construir una réplica? ¿Acaso fue hasta Humaitá para venir a replicar la Ruina en la Capital? Por otro lado, la distancia entre las ciudades de Humaitá y Asunción es considerable y en aquélla época aún más por las dificultades del transporte.
Continuando la réplica y la premisa anterior, según un libro sobre el Jardín Botánico y Zoológico, insinúa éste que el Alemán Antonio Gertz (sobrino de Anna Gertz), que fue constructor y participaba en ese entorno social, quien construyó la réplica de la Ruinas de Humaitá. Es posible, que ésta haya sido por la inclinación paisajista del Dr. Karl Fiebrig (acuérdese que aparece en el diario Patria como organizador del golf) y especialmente de su esposa Anna Gertz: diseñadora y planificadora del Jardín Botánico, quienes inspirados (primera hipótesis) en el pedido formal de un patriota paraguayo -tal vez- vástago de un combatiente de la Guerra del 70, como homenaje y símbolo de la resistencia férrea, tenaz y heroica en la Guerra de la Triple Alianza se erigió la réplica, con fines conmemorativos, patrióticos, culturales y como vestigio emblemático. La otra teoría o posibilidad es por iniciativa del Dr. Willian Steward, quien contrajo nupcias con una paraguaya y acaudalada heredera, dejando semillas paraguayas. El Dr. Steward acompañó al Mcal. López en la contienda de la triple alianza y estuvo como jefe médico en la guerra, conociendo de sobremanera la edificación de la Iglesia San Carlos de Borromeo (conocida Ruinas de Humaitá) y también las secuelas de los bombardeos en su dañada estructura sufrida por los obuses aliados. Es creíble que este británico… Dr. Steward, fue persuadido por un connacional, tal vez descendiente o supérstite de la guerra que finalizó en el año 1870 -en son de homenaje y símbolo de la garra guaraní- levantando la réplica de la Ruina de Humaitá en el Asunción Golf Club, con la convicción de simbolizar y demostrar a los compueblanos, además ante el auge y aforo extranjero en el campo de golf; la enseña patria como fiel homenaje a la templanza guaraní y ser reconocido el pedestal de gloria de los caídos, heridos, prisioneros y sobrevivientes en la guerra epilogada en 1870.
No se descarta como otra alternativa que una autoridad nacional haya principiado tan colosal obra arquitectónica, artística y de representación histórica, para quedar perenne en la retina y en la mente de quienes acuden a la cancha de golf. Incluso, sin pecar de austeridad literaria e histórica, pudo haber sido por obra y gracia la Réplica de las Ruinas de Humaitá, del patriota nacional José Eligio Ayala quién gobernó en el año 1923/24, luego se extendió hasta 1928; como puede verse enseguida y, anticipando, este Presidente firmó la Personería Jurídica del Asunción Golf Club en el año 1927 según el Decreto que se verá al final de este ensayo. Este razonamiento se extrae de un “ladrillo”, con visible huella del tiempo, que tiene la réplica de la ruina… leyéndose 1925 en ese adobe cocido que está escrito hacía el hoyo 9 del Club hoy.
Como cuarta opción asoma, José Thompson quien aparece en el Diario Patria como fundador u organizador de la fundación del Asunción Golf Club (tal vez debió decir Thomas George Thompson) Este señor paraguayo fue hijo de George Thompson, quién fue un ingeniero civil y militar inglés que tuvo activa participación con el Presidente Carlos Antonio y el Mcal. Francisco Solano López, tanto en la construcción del ferrocarril primero, como en las fortificaciones para las batallas del Curupayty, Curuzu y Humaitá, además este inglés tuvo el grado de Teniente Coronel del Ejército Paraguayo (único extranjero militar), fue un patriota sin serlo; cuyo grado militar obtuvo por su destacadas actuaciones en el conflicto, preparando las defensas para repeler las embestidas aliadas. Se unió en matrimonio con una paraguaya, Francisca Antonia Haedo, teniendo tres hijos. El Tte. Cnel. Thompson falleció a los 37 años, enfermo, en el año 1876 en Asunción. Conectando de nuevo, en caso de tener razón, al Sr. Thomas G. Thompson Haedo, hijo de aquél, es posible que haya sido el actor intelectual del monumento histórico de la réplica de la Ruina de Humaitá, ante los relatos de la hazaña y penurias que sobrellevó su padre el Ing. George Thompson en la guerra de la triple alianza, sin descartar que ante el estímulo de su historiador padre, pidió ayuda a alguna autoridad gubernamental para cristalizar la obra de la réplica. El Diario Patria decía que Thompson era fundador del Asunción Golf Club en el año 1922, pero se entiende que mucho antes, ya era partícipe del entorno y reuniones en el campo de golf, por cuya razón le motivó -como paraguayo y heredero de un combatiente- proteger la identidad nacional ante la afluencia masiva de extranjeros en el campo comunal del incipiente deporte, robusteciendo su vocación patriota (Thomas Thompson), para hacer connotar y como esfinge egipcio drizar la paraguayidad rugiente de la defensa de nuestra heredad, impulsando la emblemática réplica de la Ruina de Humaitá.
El sistema cognitivo infiere que se edificó la réplica de las Ruinas de Humaitá a través de un dibujo, cuasi arquitectónico; presumiéndose elaborado por el Dr. Willian Steward (médico del Mcal. López) o por el mismísimo Tte. Cnel. George Thompson (Ing. de la guerra del 70), bosquejando uno de ellos la Ruina de Humaitá. Los citados habrán entregado el dibujo a alguna autoridad paraguaya para replicar la iglesia semidestruida. Se supone que al estar amparado en un buen diseño, no deja de llamar atención la similitud entre la Ruina de Humaitá y la réplica afincada en el Asunción Golf Club…obra arquitectónica y artística majestuosa, concretada seguramente por la genialidad de un buen dibujante.
La construcción fue una intervención cultural que busca integrar la historia con espacio recreativo, generando un punto de interés visual y educativo; rindiendo homenaje a uno de los símbolos de arrojo y coraje más importante del país. La razón sería darle identidad a un deporte incipiente -practicado casi exclusivamente por ingleses en ese entonces- surgiendo la idea de darle mayor connotación e implantar una reliquia histórica paraguaya que represente la mimetización de la cultura y el deporte con la integración social de foráneos y connacionales.
Antes de la fundación del Jardín Botánico y Zoológico de Asunción (1914) el sitio era desolado, sin concurrencia e inhabitado puesto que la Escuela Agrícola, de Moisés Bertoni, se había clausurado por una peste. Entonces, cuando reabrió la puerta como Jardín Botánico gracias al Dr. Fiebrig (Director) y Anna Gertz (esposa), empezó a fluir y concurrir personas en el lugar. Pues entonces, surge la pregunta porqué edificar la réplica de la ruina si nadie va a apreciar ni ver, por lo que la construcción ocurrió por la llegada de las gentes. Enhebrando el hilo histórico, en la hipótesis de que no existía aún el campo de golf, qué motivación habría para montar un símbolo patrio representado por las Ruinas de Humaitá, puesto que nadie podrá mirar ni apreciar, con qué fin, dado que era despoblado, inconcurrido, solitario y ni siquiera los ingleses estaban, debido a la inexistencia de la cancha de golf. Concluyendo sin hesitación, es inconcebible pensar que la Réplica de la Ruina de Humaitá estaba primero que el hoy Asunción Golf Club, siendo así, se edificó la réplica después de la existencia de la cancha de golf, según los motivos descriptos.
Resumiendo este apartado, resulta asaz importante para los anales de la historia, concretar el año aproximado de la construcción de la Réplica de la Ruina de Humaitá; acuñándose el comentario del libro que se cita en la bibliografía de esta tesina que reza: “El Sobrino de Anna Gertz, Antonio Gertz, construyó una réplica de las Ruinas de Humaitá … La réplica fue realizada aproximadamente entre los años 1919 y 1920”. Sin embargo, el servidor de este humilde ensayo, personalmente, visualizó en uno de los ladrillos de la réplica -lado hoyo 9 hoy- el número de 1925 escritura bien gastada por el paso del tiempo. Con cierto atisbo y plantando duda, se otorga un margen de ocho años entre las fechas citadas en cuanto a la construcción de la Réplica de la Ruina de Humaitá. Vale decir, pudo realizarse la obra entre los años 1917 y 1925. Se culmina devanando que el año 1925, descubierto en el ladrillo, es el túnel que presagia la FUNDACIÓN DEL ASUNCIÓN GOLF CLUB. Por consiguiente, tanto la cancha de golf y la Réplica de las Ruinas del Humaitá tienen más de UN SIGLO de existencia.
Capítulo V
Personería Jurídica del A.G.C.
El escudo ígneo del Asunción Golf Club adopta los colores patrios como símbolo deportivo, insertándose la insignia en el color blanco la réplica de la Ruina de Humaitá, respaldándose ese hito histórico en el Art. 3 de su Estatuto Social, situándose aquélla -hoy- en el espacio costado derecho del hoyo 9 y parte izquierda de la salida del hoyo 17, cuya bandera flamea orgullosamente en la atalaya de la Réplica de la Ruina de Humaitá.
Tras las fundación del Asunción Golf Club ocurrida el 16 de setiembre de 1926, se tramitó -posiblemente abogado de la época o gestor- para la obtención formal del funcionamiento legal, lográndose a través de un Decreto Presidencial Nº 26496, el día 10 de marzo de 1927 que expresa así: “Vista la presentación de señor César Aug. Bao, por la Sociedad Civil “Asunción Golf Club”, solicitando la aprobación de los estatutos y el reconocimiento de la personería jurídica de la misma, y el dictamen favorable del señor Fiscal General del Estado,
El Presidente de la República
DECRETA
Art. 1.º Apruébanse los Estatutos de la Sociedad Civil “Asunción Golf Club”, y autorízase su funcionamiento en carácter de persona jurídica.
Art. 2.º Comuníquese, publíquese y dése al Registro Oficial.
N. 6372
Firmado: Belisario Rivarola Ministro del Interior y el Presidente Eligio Ayala”.
Conclusión
Este añejo campo deportivo, hoy día Asunción Golf Club, tiene más de un siglo de existencia, siempre fue ocupado y utilizado, dándole vida. En principio esta narración tuvo la sana intención de hurgar papeles y documentos, aunque tengan polvos, que conlleven a descifrar hechos reales y fechas exactas, lamentablemente, no se encontraron todos los elementos cognitivos para satisfacer esa encomienda o quizás estén escurridizos en rincones ignotos; imponiéndose perseverar en la búsqueda para atarse la verdad. Aunque ésta contenga sucesos verídicos, la fuerza fisiológica puede sucumbir ante piezas investigativas ausentes. No obstante, a través de colaboraciones se pudo armar aseveraciones puntuales, permitiendo disponer -aunque a vuelo de pájaro- de acontecimientos y hechos cercanos a los ocurridos, esperando paliar un tanto ese sentido vacío retórico sobre la historia del Club, desde su parto como campo de golf hasta nuestro día. Un hecho no menor, esta entidad deportiva y de compromiso social, actualmente colabora con el ecosistema procurando un ambiente amigable con el entorno.
Se reitera, resaltando la probable insuficiencia de esta tarea, en virtud de encontrarnos en una esfera poco proclive al desarrollo literario, además no ha despertado mucho interés la confección de una obra de carácter golfístico de procedencia nacional; cuyo hecho implora que esta entrega sea una catapulta de inspiración para que las personas versadas den a luz los registros cronológicos.
Bibliografía: Historia y Fragmentaciones del Jardín Botánico y Zoológico de Asunción. Biblioteca Nacional. Diario Patria. Museo de las Ruinas de Humaitá. Ferrocarril Central.
Setiembre, 2026.
Colaboración especial: Carlos A. Echagüe y Alejandro Echagüe.
Apoyo literario: Abog. Bedina B. Bogado y Dr. Jorge Batista de Brix.
Ayuda memoria: Prof. Eladio Franco.
Respaldo literario: Comisión Directiva del Centenario.
Autor: Carlos A. Bogado.